lunes, 20 de septiembre de 2010

DE AREMD A MARRAKESH. DIAS:7-8














Aremd es el pueblo de los guías,de nuestro querido Hassan,de los muleros,de las mulas,de las nogales inmensas,de las enormes plantaciones de manzanos regados a la antigua usanza,de las mil y una noches,de las alfombras voladoras,de las escaleras infinitas,de los niños que juegan con simples botellas de plástico mientras que en occidente hay varias video consolas por casa,de los patios en los que conviven gatos,conejos,cabras y humanos en total armonía,de las expediciones,de los puestos de artesanía...En definitiva es el pueblo en el que no me importaría envejecer. Facemos una pequeña rutilla de reconocimiento,veo miseria,veo pobreza pero también veo ignorante felicidad. Las casas se sustentan no se como,el principal elemento constructivo parece ser el adobe con plásticos en los techos a modo de aislante,las calles son terriblemente angostas,con una inclinación que nos fizo sacar los colores en todas las ocasiones. Todo en este pueblo es paz y sólo esa paz es rota por la llamada a la oración a las horas debidas.Sus gentes son amables,tranquilas,sosegadas y extremadamente educadas.En ocasiones vemos como dos vehículos llegan al pueblo por una pista que representa la única comunicación con el cercano Imlil (pueblo turístico a donde llegan todas las expediciones con ganas de echarse el macuto a la espalda) y que representan uno de los dos únicos vestigios del occidentalismo que hayamos podido observar aquí (el otro es la instalación de parabólicas en todos los tejados).Pasamos el día viendo paisajes increibles rocas aisladas gigantescas en las que me imagino a los especialistas del boulder ideando pasos y más pasos de todos colores y dificultades,pasamos el día descansando,comiendo y cargando las pilas para volver a la cruda realidad la última cena que hacemos con nuestro guía le regalamos parte de nuestro equipo,para nosotros era una cuestión sentimental,no podríamos haber actuado de otra manera como agradecimiento por haber sido como es él. Al día siguente se acaba el Ramadán,la gran fiesta y el gran bochorno nos espera en Marrakesh,Hassan en un último favor hace que un colega suyo nos lleve hasta nuestro Riad. El calor es demencial,somos incapaces de permanecer mucho a la intemperie,visitamos la villa nueva .Es una ciudad aparte,las grandes marcas occidentales estan presentes,los grandes coches tanto europeos como americanos estan presentes,no está mal para tomar un refresco pero no es Marrakesh.Marrakesh es la zona antigua,sus millones de puestos tanto de comida como de bebida,sus millones de artistas,de encantadores de serpientes,de buscavidas que llegan en tromba en busca del turista. Realizamos las compras de rigor para familia y demás,buscamos un lugar a la sombra en donde poder disfrutar de nuestras últimas horas en este país maravilloso.
Hoy ya han pasado semanas desde aquello,no puedo dejar de pensar en la buena gente que allí conocí,un trocito de mi corazón se ha quedado para siempre en aquellas regiones,buscaré cualquier excusa barata para volver,porque es un país que de verdad necesita ser vivido y visitado.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Fantástico pareja!!!! sois los mejores, qué fuertes y campeones. Nos habéis transmitido un poquito de la esencia que habéis vivido allí. Me alegro un montón de la experiencia que habéis disfrutado.

Sandri, gracias por acordarte de mí desde lo más alto.

Un abrazo.

Odón dijo...

Chapó pareja!!!

Me alegro de vuestro viaje y toda la experiencia en general. Por fin los 4000 metros!!!!. Sé lo que se siente y no se puede contar...

Ahora toca volver a la vida cotidiana. Pero aún hay mucho que hacer por aqui... nos vemos pa hacer alguna actividad en breve.

Un abrazu.

Valentín y Sandra dijo...

Gracias por leer nuestro queriu blog,todas y cada una de las crónicas sólo son capaces de transmitir un 5% de lo vivido,de lo sentido en ese viaje pero nos alegramos de haber podido contaros un mínimo de lo vivido.Desde lo más profundo de nuestros corazones,GRACIAS.